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Mostrando las entradas de noviembre, 2024

Tiempo al Tiempo

 Son casi las ocho de la noche. Por la ciudad iba metido en mi mundo, distraído por las luces danzantes que alumbran este pobre lugar. Mi sombrío alrededor no es más que un colectivo lleno de gente, cada une con distintos destinos. Algunos lejanos, otros no tanto. Pero en fin, con un lugar al cual ir, al cual volver cuando se sienten mal y al cual despedir cuando siguen vuelo. La tarde va desapareciendo mientras la oscuridad toma las riendas de lo que va a ser otro sin fin de sueños enloquecedores sin sentido alguno de los que no deseamos despertar jamás. Mirando por la ventana me encontraba perdido en un interminable océano de palabras que no sabía exactamente cómo expresar y heridas que no sabía exactamente cómo sanar. Tan hundido en la nube de mi propio ser que había perdido la noción de mi cuerpo cuando un pequeño angelito me roza el brazo. Me mira como si me conociera, me toma la mano y me dice “Un río puede ser el mismo pero la corriente que fluye lo va transformando, cambian...

El Ruido

  Todo comienza en un techo, no cualquier techo. Un decimotercer piso, de su edificio, ese es el piso de la terraza. El edificio era medianamente viejo, tenía su antigüedad en la ciudad, muchos niños susurraban por lo bajo que el mismo estaba embrujado. Claro, teniendo ya sus años y siendo uno de los edificios más antiguos en su apariencia y menos pintorescos en el sentido de mantenimiento del mismo, cualquier niño puede llegar a pensar que está lleno de entes y fantasmas. Me despierto una madrugada con sudor en la frente, no se muy bien por qué. El reloj marca las 3:57am. No recuerdo haber tenido ninguna pesadilla, no soy de tenerlas. Todavía no amanecía, y decidí hacer como que no pasó nada e intentar volver a dormir. Al segundo que cierro los ojos, acostado, escucho un ruido, fuerte, seco, como si hubieran tirado algo por la ventana. Detalle no menor, yo vivía en el 3c de ese mismo edificio, me había mudado hacía menos de un mes.  No le doy importancia al ruido aunque algo ...

Algo Más

La noche fría y apática como siempre, con ese sentimiento  de incertidumbre. Uno que se siente en el pecho y no  deja lugar a otro pensamiento que no sea de existencialismo. En fin, era una de esas noches. Ya no se sabía bien si la  velada estaba nublada de sustancia o del mismo  despecho del personaje de la historia. Pero lo que sí se  sabía, era lo tenso que estaba el aire. Como si el  sentimiento de desesperación por algo mejor, por algo  nuevo se pudiera agarrar. Con cada suspiro de nuestro  sospechoso pareciera que salieran palabras escritas,  dibujadas en el cielo. Una confesión de un crimen de desamor  hacía una vida de amargura y decepciones. Algo más, algo más. Él repite en su cabeza, una que ya está bastante  lejos. El solo quiere algo diferente, algo nuevo.  Siempre soñó, o por lo menos hace mucho que tiene una misma fantasía. Con una nueva forma de vivir.  Quiere encontrar algo que lo llene de pasión y mot...